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Abuso Psicológico en Grupos: Taxonomía y Severidad de sus Componentes

Resumen

Se diseñó un estudio con el propósito de delimitarel abuso psicológico en grupos desde una aproximación psicosocial. A partir deuna revisión de la literatura científica, se propuso una definición delfenómeno y una taxonomía de las estrategias de abuso psicológico en grupos. Unpanel de 31 expertos evaluó el contenido de la taxonomía y juzgó la severidadde las estrategias a través de un estudio Delphi. El abuso psicológico engrupos es definido por la aplicación de estrategias abusivas, su duración continuaday su objetivo último, el sometimiento del individuo. La taxonomía mostró unaadecuada validez de contenido. Los juicios de los expertos permitieronjerarquizar las estrategias en función de su severidad, siendo las más severasaquellas que inciden en el ámbito emocional. Operativizar, clasificar yjerarquizar las estrategias contribuye a una mejor delimitación del fenómeno,útil tanto en el campo académico como en el aplicado.

Palabrasclave: abusopsicológico, control interpersonal, grupos, severidad, taxonomía

The purpose of this study was to delimit grouppsychological abuse through a psychosocial approach. An operational definitionof the phenomenon and a taxonomy of group psychological abuse strategies wereproposed based on a review of the scientific literature. A panel of 31 expertsin the area evaluated the content of the taxonomy and judged the severity ofthe strategies through a Delphi study. Group psychological abuse was defined bythe application of abusive strategies,their continued duration, and their ultimate aim, i.e., subjugation of theindividual. The taxonomy showed adequate content validity. Expert’s judgmentsallowed for hierarchically organizing the strategies based on their severity,being the most severe those directed to the emotional area. Operationalizing,classifying and organizing the strategies hierarchically contributes to abetter delimitation of the phenomenon, which is useful for both the academicand applied fields.

Keywords: groups,interpersonal control, psychological abuse, severity, taxonomy

El Abuso Psicológico en Grupos (APG) hacereferencia a un proceso asociado a la captación y retención de seguidores quepuede ocurrir en contextos grupales de interacción intensa y continuada(Langone y Chambers, 1991). Este proceso se manifiesta en un conjunto deconductas correspondientes al campo de la agresión, incluyendo desdeestrategias de influencia indebida hasta estrategias de control interpersonal,coacción y abuso (Taylor, 2004). Dichas conductas han sido estudiadas a partirde las relaciones interpersonales que tienen lugar en el seno de distintoscontextos grupales, especialmente en aquellos que algunos autores handenominado grupos manipulativos (Almendros, Gámez-Guadix, Carrobles yRodríguez-Carballeira, 2011). También se han estudiado en equipos deportivos deélite (Stirling y Kerr, 2014), en bandas juveniles violentas (Ulloa, Dyson yWynes, 2012) o en grupos terroristas (Rodríguez-Carballeira et al., 2009;Trujillo, Ramírez y Alonso, 2009).

El abusopsicológico ejercido en contextos grupales ha sido estudiado principalmente engrupos manipulativos, quizás por el carácter inesperado de algunas conductasdestructivas que en su seno pueden tener lugar (Bohm y Alison, 2001). Algunasmuestras extremas de estas conductas podemos hallarlas en los denominados“suicidios colectivos” de miembros del Templodel Pueblo en la Guyana en 1978, de miembros de la Puerta del Cielo en Estados Unidos en 1997 o de miembros de la Orden del Templo Solar envarias localizaciones de Suiza, Francia y Canadá en 1994 y 1995 (Dein yLittlewood, 2000). Abundan los testimonios de exmiembros de este tipo de gruposque informan haber sufrido formas persistentes de abuso psicológico(e.g., Chambers, Langone, Dole y Grice, 1994; Matthews y Salazar, 2014). Otrosestudios han hallado en dicha población síntomas psicológicos clínicamentesignificativos y problemas de ajuste atribuibles a las conductas abusivasexperimentadas (Aronoff, Linn y Malinosky, 2000).

A pesar dela relevancia social del APG, en la comunidad científica no se ha alcanzado unalto consenso acerca de los elementos que definen el fenómeno o acerca delconjunto de conductas abusivas que pueden darse en grupos. El grado de acuerdoes incluso menor que el existente en otros ámbitos, como el del abusopsicológico en la pareja (Kelly, 2004). Además, la severidad de dichasconductas abusivas no ha sido suficientemente estudiada, siendo un aspectoclave para predecir el daño experimentado por las personas afectadas. Con elobjetivo de contribuir a mejorar la delimitación del APG, el presente estudiotrata de dar respuesta a las siguientes preguntas:

¿Cuálesson los elementos básicos del abuso psicológico en grupos?

¿Cómopueden clasificarse las conductas de abuso psicológico en grupos?

¿Difierenestas conductas abusivas en función de su severidad?

Abuso psicológico en grupos

El estudiode los procesos de influencia en grupos se ha centrado en mecanismos como laconformidad, la obediencia, la condescendencia, el poder de las dinámicasgrupales o en los factores explicativos de la influencia grupal, como lafuerza, el número y la proximidad de las fuentes de influencia (Latané, 1981).Sin embargo, la mayoría de estudios suelen analizar episodios legítimos y puntualesde interacción social, no siendo suficiente para explicar ciertas formas deinfluencia ejercidas en grupos de forma continuada y que por su intensidadpueden contener componentes abusivos.

Paradesignar las formas de influencia indebida, control, coacción y abuso que sedan de forma continuada en contextos grupales se ha propuesto el término abusopsicológico en grupos (Langone y Chambers, 1991). Asimismo, en la literaturacientífica reciente se han utilizado otros términos como abuso emocional (Stirlingy Kerr, 2014) o adoctrinamiento intenso (Baron, 2000). El estudio de este abusopsicológico implica analizar las conductas abusivas que tienen lugar encontextos grupales, sin llegar a prejuzgar las dinámicas que caracterizan a latotalidad del grupo donde se ejercen (Zablocki y Robbins, 2001). Aun así, lasprimeras aproximaciones al estudio del fenómeno provinieron de aquellasinvestigaciones que analizaron las prácticas de ciertos grupos etiquetados comosectas coercitivas.

La mayoríade definiciones de abuso psicológico en este tipo de grupos señalan el uso deestrategias de influencia y abuso. Estas estrategias han sido descritas comosistemáticas e intencionales (Langone, 1992), planificadas, coordinadas yencubiertas (Singer y Lalich, 1995), o como manipuladoras y explotadoras(Almendros et al., 2011). Algunas definiciones se han centrado en lospropósitos buscados al ejercer el abuso, como controlar a los miembros delgrupo (Singer y Lalich, 1995) o subordinar su bienestar en beneficio del líder(Almendros et al., 2011). Otras definiciones de APG enfatizan sus consecuenciasadversas sobre las personas afectadas. En este sentido, ha sido definido comoun conjunto de técnicas que influyen en la forma de pensar, sentir y actuar deuna persona, desbaratando su identidad (Hassan, 2013). En la misma dirección,Langone (1992) señaló que el abuso psicológico implica: (a) controlar lainformación para manipular el pensamiento y el juicio, (b) coartar la capacidadde elección, (c) fragmentar y alterar la identidad personal y (d) socavar lossentimientos de valía.

Lasdivergencias entre las definiciones propuestas parecen confirmar que el abusopsicológico, tanto en grupos como en otros ámbitos donde se ha estudiado,resulta un fenómeno elusivo y de límites difusos (Almendros et al., 2011;Follingstad, 2007). Posiblemente por esta razón, las definiciones propuestascuentan con limitaciones tales como ser excesivamente genéricas e imprecisas,incluir elementos difícilmente operativos o tratar de delimitar la acción abusivacombinándola con sus posibles consecuencias.

Clasificaciones de las estrategias de abuso psicológico en grupos

Siendo lasdiferentes conductas y estrategias abusivas uno de los elementos centrales enla definición del APG, parece oportuno delimitarlas de la forma más precisaposible para que puedan ser detectadas, evaluadas y prevenidas. La mayoría deestudios que trataron de delimitar estas estrategias propusieron listados deconductas abusivas que pueden ejercerse en el seno de un grupo (e.g., Langone,1982; West y Singer, 1980). Otras investigaciones se centraron en indicar lascondiciones que debían darse en un grupo para facilitar la aplicación de talesestrategias (Ofshe y Singer, 1986; Singer yLalich, 1995).

Lasclasificaciones de estrategias de abuso psicológico propuestas se hanarticulado fundamentalmente desde cuatro perspectivas, según: (a) la fase deintegración del sujeto en el grupo en la que dichas estrategias suelenaplicarse (Baron, 2000; Clark, Langone, Schecter y Daly, 1981; Zerin, 1983);(b) el tipo específico de estrategia (Andersen, 1985); (c) el grado de coacciónque las caracteriza (Langone, citado en Rodríguez-Carballeira, 1992); y (d) loscomponentes personales o situacionales sobre los que recae la acción de cadaestrategia (Coates, 2012; Hassan, 2013; Rodríguez-Carballeira, 1992).

Otrasaproximaciones a la clasificación de las estrategias de abuso psicológicoprovienen de los instrumentos de medida que se han propuesto para evaluar elfenómeno. La Group Psychological Abuse Scale(Chambers et al., 1994; versión española: Almendros et al., 2012) se estructuraoriginalmente en cuatro dimensiones: Sumisión, Explotación, Dependencia Ansiosay Control Mental; mientras que la AcrossGroups Psychological Abuse and Control Scale (Wolfson, 2002) se estructuraen tres dimensiones: Abuso Emocional, Aislamiento-Control de la Actividad yAbuso Verbal. En el desarrollo del IndividualCult Experience Index (Winocur, Whitney, Sorensen, Vaughn y Foy, 1997), secontemplaron cuestiones relacionadas con el control de los miembros del grupo,la manipulación emocional o las experiencias de abuso verbal, físico y sexual.Sin embargo, los autores sugirieron interpretar la puntuación global delinstrumento como el “grado de exposición a experiencias sectarias”.

Algunas delas limitaciones detectadas en los anteriores trabajos que trataron dedelimitar o evaluar el APG son: (a) incluir estrategias etiquetadas comoabusivas sin definirlas de forma operativa; (b) falta de exhaustividad o cubrirsolo algunas de las estrategias abusivas que pueden ocurrir en grupos; (c)falta de discriminación o formular ciertas estrategias combinando diferentestipos de conductas abusivas; y (d) enfatizar las consecuencias adversas sobrela salud y el bienestar de las personas, bien mezclándolas con las estrategiasabusivas o bien considerándolas como estrategias en sí mismas. Atendiendo aestas limitaciones, se manifiesta la necesidad de desarrollar nuevasclasificaciones de estrategias de APG más precisas, exhaustivas y operativas.

Severidad de las estrategias de abuso psicológico en grupos

El APGsuele producir costes sustanciales para las personas afectadas, ya sea entérminos de dinero, tiempo, oportunidades perdidas, daño a sí mismas o daño asus seres queridos (Baron, 2000). La mayoría de estudios que evalúan aexmiembros de grupos en los que se aplicaron conductas abusivas han hallado queuna proporción significativa de dicha población experimenta dificultadespsicológicas y sociales tras abandonar el grupo (Aronoff, Lynn y Malinoski,2000). Algunas de las dificultades tienen que ver con establecer nuevasrelaciones sociales, déficits cognitivos, sentimientos intensos de pérdida,rabia, culpa y vergüenza, depresión, ansiedad, disociación, tendenciasauto-destructivas o trastorno de estrés postraumático (e.g., Coates, 2010;Malinoski, Langone y Lynn, 1999; Matthews y Salazar, 2014).

Lasdiferentes estrategias abusivas que una persona experimenta en un contextogrupal pueden conllevar distintos costes o daños. Es esperable pues que laseveridad, entendida como el grado de daño que potencialmente causa cadaconducta abusiva, sea diferente entre ellas (Follingstad, 2007). A priori, eldaño causado por conductas propias del abuso emocional, como la amenaza o lahumillación, será diferente al causado por comportamientos dirigidos al controly la manipulación de la información, por ejemplo. En este sentido, la severidadde las acciones abusivas puede ser una de las variables predictoras del nivelde gravedad de sus consecuencias sobre el bienestar y la salud de las personasafectadas.

Hasta lafecha, ningún estudio ha abordado directamente la severidad de las conductasabusivas en contextos grupales. Además, son pocos los estudios que handiscriminado las diferentes conductas abusivas experimentadas al abordar lagravedad de sus posibles consecuencias (e.g., Winocur et al., 1997).

Objetivos del estudio

A partirde esta revisión de antecedentes y de las limitaciones detectadas, este trabajose propone tres objetivos clave: (a) delimitar los elementos definitoriosbásicos que caracterizan al APG; (b) desarrollar y validar una taxonomía deestrategias de abuso psicológico aplicadas en contextos grupales, y (c)jerarquizar los componentes de la taxonomía en función de su grado de severidad,a partir del juicio de expertos.

Método

Participantes

Con elobjetivo de validar la taxonomía y jerarquizar sus componentes, se contó con lacolaboración de una muestra intencional de profesionales y académicos dereconocida experiencia en el campo del abuso en contextos grupales. Lautilización de paneles de expertos es frecuente para validar definiciones ytipologías (e.g., Daly y Jogerst, 2005). En un principio se contactó con 46expertos en base a dos criterios: (a) tener al menos 5 años de experienciaprofesional en el campo de la prevención, el asesoramiento o el tratamiento depersonas involucradas en grupos donde se aplican conductas abusivas, o (b)tener al menos 5 años de experiencia como académico y haber participado en treso más publicaciones que versen sobre esta temática.

La muestrafinal contó con 31 expertos, 16 mujeres y 15 hombres, quienes mostraron interésy disponibilidad para participar en el estudio de forma confidencial yvoluntaria. El 74.2% de los participantes eran profesionales con experiencia enla atención a personas que sufrieron prácticas abusivas en grupos, el 16.1%provenía del ámbito académico y el 9.7% restante combinaba ambas facetas en sutrayectoria profesional. La mayoría de los expertos (58.1%) procedía del campode la Psicología. El resto queda distribuido entre las siguientes disciplinas:Sociología (6.5%), Medicina (3.2%), Teología (6.5%), Derecho (3.2%),Antropología (3.2%), Periodismo (6.5%), Educación Social (3.2%) y Fuerzas deSeguridad (6.5%).

Procedimiento

Paraabordar los dos primeros objetivos del estudio (definición y desarrollo de lataxonomía) se realizó una revisión de la literatura científica existente acercadel APG. Se consultaron las principales bases de datos (i.e., PsycInfo, Scopusy Medline), utilizando como claves de búsqueda combinaciones de los siguientestérminos: adoctrinamiento intenso, persuasión coercitiva, influencia extrema,influencia indebida, influencia no ética, influencia coercitiva, reforma delpensamiento, control mental, secta, grupo, nuevo movimiento religioso,manipulativo, cerrado, abusivo, sectario, coercitivo, dogmático, carismático,destructivo y de alta demanda. También se accedió a material gris, como tesisdoctorales no publicadas, contactando con los propios autores. A partir de lasbúsquedas realizadas, se seleccionaron los estudios cuyo objetivo era delimitary/o medir el APG.

Acontinuación, cuatro integrantes del grupo de investigación con experienciaprevia en el estudio de las diferentes formas de abuso psicológico, procedierona extraer las definiciones, las clasificaciones, los componentes y lasestrategias de abuso contenidas en los estudios seleccionados. Se analizaronsistemáticamente las definiciones, consensuando los elementos que definen elAPG para proponer una nueva definición operativa. Se construyó de formaconsensuada una taxonomía que incluía e integraba las estrategias de APGpreviamente extraídas. Se redactó una definición operativa para cada una de lascategorías de la taxonomía, con el fin de explicar con precisión a quéconductas abusivas hacían referencia.

La primeratarea que se solicitó al panel de expertos que participó en este estudio fue larevisión de la taxonomía desarrollada, incluyendo: (a) la relevancia de cadacategoría como componente del APG; (b) otros componentes relevantes delfenómeno que no estuvieran contemplados en la taxonomía; y (c) posibles cambiostanto en la nomenclatura como en la definición de las categorías, en el caso deque les resultaran inadecuadas. Para ello,a cada experto se le envió un documento mediante correo electrónico queincluía las instrucciones que debían seguir, así como los nombres y lasdefiniciones operativas de las categorías que conforman la taxonomía. Lasanotaciones de los expertos fueron analizadas e integradas en la versión finalde la taxonomía.

Paraabordar el tercer objetivo del estudio (jerarquización de las estrategias deAPG) se utilizó el método Delphi, que consiste en un proceso anónimo,sistemático e iterativo de interacción grupal que busca obtener juiciosindividuales de un panel de expertos y respuestas grupales estadísticamenteinterpretables (Diamond et al., 2014). Este método ha demostrado ser útil ensituaciones en las que se pueden combinar opiniones individuales para examinar unfenómeno cuya delimitación es compleja o un área cuya comprensión esincompleta, como en el estudio de la violencia en la pareja (Murray, Smith yAvent, 2010; Rodríguez-Carballeira, Porrúa-García, Escartín, Martín-Peña yAlmendros, 2014), del abuso en el lugar de trabajo (Rodríguez-Carballeira,Escartín, Visauta, Porrúa y Martín-Peña, 2010), del abuso de ancianos (Daly yJogerst, 2005) o del acoso escolar (Cross, Pintabona, Hall, Hamilton y Erceg,2004).

El métodoDelphi llevado a cabo constó de dos rondas consecutivas utilizando el correoelectrónico como medio de interacción entre los investigadores y cadaparticipante. El contacto con los expertos fue siempre de maneraindividualizada, por lo que no tuvieron acceso a la identidad del resto departicipantes.

En laprimera ronda se proporcionó un documento a los panelistas con lasinstrucciones que debían seguir y con un primer cuestionario donde se incluíala taxonomía revisada. Se solicitó a los panelistas que distribuyeran 100puntos entre cada grupo de componentes de la taxonomía según la severidadrelativa o el peso que a su juicio tenía cada componente abusivo dentro de sugrupo respectivo. Distribuyeron 100 puntos entre las seis categoríasprincipales y otros 100 puntos entre los componentes de cada conjunto desubcategorías. Se eligió este procedimiento, seguido entre otros porRodríguez-Carballeira et al. (2010) y Rodríguez-Carballeira et al. (2014), parafacilitar la toma de decisiones de los expertos y para asegurar la variabilidadde las puntuaciones.

En lasegunda ronda del estudio se envió un nuevo cuestionario a los participantesque incorporaba retroalimentación acerca de las respuestas grupales emitidas enla ronda previa. Para cada componente de la taxonomía se añadieron lossiguientes datos: la puntuación del propio experto en la primera ronda, más lamedia, la desviación típica, la puntuación máxima y la puntuación mínima delconjunto de respuestas recibidas. A continuación se solicitó a los expertos quepuntuaran de nuevo cada categoría de la taxonomía en función de su severidad,teniendo en cuenta la retroalimentación facilitada. Las respuestas de losparticipantes en la segunda ronda, previa comprobación de que se habíaalcanzado la estabilidad en las puntuaciones emitidas, fueron analizadas paraobtener la jerarquización de las estrategias de APG.

Análisis de datos

Los datosse analizaron mediante el software informático SPSS.18.0. En ambas rondas secalcularon los principales estadísticos descriptivos de las puntuacionesotorgadas a cada categoría de la taxonomía. Con la intención de evaluar laestabilidad en el juicio del panel de expertos, para cada categoría (a) secontrastó el ajuste a la distribución normal de las puntuaciones emitidas enambas rondas mediante la prueba Kolmogorov-Smirnov, (b) se calculó lacorrelación de Spearman entre las dos puntuaciones y (c) se contrastó laposible diferencia de rangos entre ambas puntuaciones mediante la prueba noparamétrica para muestras relacionadas Z de Wilcoxon.

Resultados

Definición de abuso psicológico en grupos

A partirdel análisis de las definiciones del APG extraídas de la literatura revisada,emergieron tres elementos básicos que permiten caracterizar el fenómeno: (a) lanaturaleza abusiva de las estrategias, (b) la duración continuada de suaplicación, y (c) el objetivo último de estas estrategias, a saber, elsometimiento de las personas. Combinando estos tres elementos, podemos definirel APG como un proceso de aplicación sistemática y continuada de estrategias depresión, control, manipulación y coacción con objeto de dominar a otra/spersona/s para someterla/s al grupo. Esta definición se centra en la propiaacción abusiva, sin aludir a sus posibles consecuencias sobre las personas.

Taxonomía de estrategias de abuso psicológico en grupos

Elresultado que corresponde al segundo objetivo del estudio fue la creación y lavalidación de una nueva taxonomía compuesta por 6 categorías y 26 subcategoríasde estrategias de abuso psicológico que pueden ejercerse en grupos (Tabla 1).Desde una perspectiva psicosocial, las seis categorías pueden clasificarse enfunción de los cuatro ejes sobre los que las estrategias pueden incidir:emocional, cognitivo, conductual y del entorno. Los tres primeros ejes serefieren a estrategias que inciden de forma directa sobre la persona, ya seasobre las emociones (abuso emocional), sobre las cogniciones (adoctrinamientoen un sistema de creencias absoluto y maniqueo) o sobre el comportamiento(imposición de una autoridad única y extraordinaria). El último eje se refierea estrategias indirectas que inciden sobre la forma en que las personas sedesenvuelven en su entorno inmediato (aislamiento, control y manipulación de lainformación y control de la vida personal).

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